Putin consuela a los rusos ante la pandemia: «Rusia es invencible si esta unida»

Elfinviene.net

El país ha cancelado los desfiles por los 75 años de la victoria contra los nazis debido a la pandemia. Mientras, Moscú supera los 100.000 casos y los mil muertos, convirtiéndose en uno de los mayores focos de la enfermedad.

Los rusos han tenido que conmemorar los 75 años de su victoria contra los nazis sin desfiles por culpa del coronavirus. Pero incluso en las situaciones difíciles, Rusia es «invencible» cuando está unida, proclamó el presidente, Vladimir Putin, que rindió un sobrio homenaje a los cerca de 27 millones de soviéticos muertos en la Segunda Guerra Mundial y a los veteranos de guerra: «Salvaron la patria y la vida de generaciones posteriores, liberaron Europa y protegieron el mundo», dijo. «Su solidaridad y su determinación serán siempre un modelo para nosotros».

El mandatario prometió celebrar el aniversario de forma debida cuando acabe la pandemia del coronavirus. «Lo haremos con dignidad, como manda nuestro deber hacia quienes sufrieron y lograron vencer», afirmó tras depositar flores en la Tumba del Soldado Desconocido, junto a los rojos muros del Kremlin. Los rusos se conformaron con seguir los actos por televisión o asomados a los balcones, porque del tradicional desfile militar previsto se mantuvo la parte aérea. Decenas de cazas, helicópteros y otros aviones sobrevolaron Moscú este sábado. Un escuadrón dibujó la bandera rusa sobre el cielo de la capital, cumpliendo con la obligada exhibición de músculo militar de cada año. Todos los planes de mejora de las Fuerzas Armadas rusas serán cumplidos, aseguró Putin

Poco después del discurso del presidente se supo que la capital rusa ha superado los 100.000 casos y los mil muertos por coronavirus. Moscú es ya uno de los mayores focos de la pandemia en el mundo en cuanto a número de contagios.

En parte debido la cuarentena impuesta desde el principio a los mayores de 65 años, poco más del 15% de los nuevos casos afecta a la generación que vivió la guerra, que en todo caso está ya muy diezmada. La mayoría, un 42,7 %, tienen entre 18 y 45 años. Rusia ronda los 200.000 casos confirmados de coronavirus y ha registrado 1.827 fallecimientos, según los datos oficiales.

El propio Putin, de 67 años, está confinado en su residencia oficial desde hace semanas. Durante la ceremonia únicamente estuvo acompañado por la guardia de honor y una banda militar. El presidente es consciente del revés que supone para muchos rusos no poder celebrar en condiciones la fecha en la que terminó la Gran Guerra Patria. «Habrá desfile principal en la plaza Roja», prometió. Y también «marcha del Regimiento Inmortal», dijo en referencia a la habitual procesión de descendientes de combatientes en la guerra que bajan la gran calle Tverskaya hasta la plaza Roja portando fotos de sus antepasados. «Recordamos a aquellos que ya no están con nosotros, miramos con amor sus rostros en las fotografías, deseamos a nuestros veteranos una larga vida e inclinamos la cabeza ante la gran generación de vencedores», concluyó.

DESFILE EN MINSK PESE A LA PANDEMIA

Bielorrusia fue esta vez el único país del espacio postsoviético el desfile militar que conmemoró el Día de la Victoria. El presidente, Alexander Lukashenko, se negó a aplazarlo como han hecho otros países debido a la pandemia del coronavirus. El líder bielorruso, que gobierna con puño de hierro el país desde 1994, mantuvo el desfile pese a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Bielorrusia ha superado los 20.000 casos de coronavirus y los cien fallecidos relacionados con la COVID-19. La OMS ha pedido al gobierno de Minsk que introduzca medidas más restrictivas para frenar el coronavirus. Lukashenko, que se licenció en Historia y antes de entrar en política trabajó como director de una granja colectiva, cree que sabe más que los epidemiólogos. Para él la pandemia es una «psicosis colectiva». Su receta: vodka, sauna o un viaje a bordo de un tractor. También ha dicho que en estos días «se puede besar a una mujer, pero si se va a besar después a otra, es mejor dejar pasar un mes».

Desde principios de abril Lukashenko lleva negando el peligro. «Parece que los poderosos de este mundo quieren remodelar el mundo sin guerra sino a través de esta psicosis por el coronavirus, de esta ‘infodemia», dijo el mandatario bielorruso en una entrevista concedida a la cadena de televisión Mir hace un mes.

El mandatario es consciente de que le criticarán por haber mantenido el desfile militar: «En este mundo angustiado habrá personas que nos condenarán por el lugar y el momento de esta acción sagrada». Sin embargo, consideró que «los herederos de la Gran Victoria, los bielorrusos, no podíamos hacer otra cosa» que conmemorar este día.Tres millones de bielorrusos, un tercio de la población de la república, murieron en la guerra, la mayoría de ellos exterminados durante la ocupación alemana. «Los bielorrusos debemos perpetuar el recuerdo de la Gran Victoria como un inapreciable patrimonio y defenderlo contra las calumnias y las falsificaciones», añadió Lukashenko.

36 aviones y helicópteros que sobrevolaron la capital. Unos 3.000 militares y más de 150 vehículos blindados y otro equipamiento militar desfilaron delante del público. «A mi madre le ofrecieron dinero por ir a este desfile, pero le dijeron que no se contagiase o se lo quitarían», explicaba Tatiana, hija de una funcionaria de Minsk.